Afiche promocional de la película de Boogie el aceitoso. Dibujo tomado de la página oficial de la película de Boogie

Por: María Alejandra Ahumada Meléndez

A través de su obra, el “Negro” Fontanarrosa se convirtió en una de las voces de crítica más reconocidas en contra de la opresión y la degradación de los valores sociales y gubernamentales.

Fontanarrosa es el fútbol, la política, el amor y el análisis socio-cultural que plasmó en cada una de sus obras. Durante tres décadas, la profundidad de sus textos y la sátira que representaban sus personajes establecieron un mundo alterno donde la opinión era necesaria y la burla, inevitable.

El padre de entrañables personajes, que alegraron la vida de millones de personas, nació el 26 de noviembre de 1944 en Rosario, Argentina. 

Según Fernando Nieto, economista y profesor de la Universidad Javeriana, la carrera periodística de este personaje comenzó a través de la caricatura, campo donde se destacó gracias a la calidad de sus dibujos y el significado de sus textos.

El ilustrador Hache Holguín asegura que el periodista y caricaturista fue considerado un defensor de lo autóctono, y por esto sus creaciones fueron tan aclamadas y acogidas. Afirma que personajes, como Inodoro Pereyra, un gaucho al 100 por ciento, buscaban reivindicar las raíces argentinas, al tiempo que la historia de un gánster como Boogie trataba de ridiculizar el prototipo del comic gringo.

Algunos de sus trabajos más reconocidos van desde las Semblanzas deportivas –uno de sus temas favoritos- hasta las hazañas de sus personajes más famosos: Inodoro Pereyra, Boogie el aceitoso, Sperman, Marcia, Eulogia, Mendieta y Lloriqueo.


La fuerza de su crítica

Hache Holguín resalta que Fontanarrosa fue muy honesto con su producción y que la historia de su país hizo parte fundamental de sus creaciones. Fernando Nieto comparte este pensamiento y agrega que en las caricaturas de este autor estaba siempre el bisturí de la crítica a favor de la democracia y en contra de las dictaduras.



El régimen que oprimió al pueblo argentino durante los años 70 inspiró los temas que trataban las caricaturas más famosas de este periodista. Nieto señala que en las historias de Boggie el aceitoso y de Inodoro Pereira se encuentra un mismo hilo conductor: La posición política de izquierda, liberal y demócrata del autor.

Fernando Nieto recuerda que en 1978 Fontanarrosa criticó fuertemente a los militares argentinos por manipular el Mundial de Fútbol para conseguir la Copa. Fontanarrosa se oponía a que su país repitiera las acciones llevadas a cabo por hombres como Hitler y Musolinni durante los Olímpicos, y que su amado deporte terminara al servicio de la dictadura.

Pero su interés laboral no se quedaba sólo en las caricaturas. Nieto refiere que Fontanarrosa fue uno de los guionistas del grupo musical argentino Les Luthier, que se especializó en crear un estilo burlesco y caricaturesco, del cual nacieron historias teátricomusicales.



Su proceso creativo

Fontanarrosa era un hombre trabajador, dedicado a buscar temas innovadores, como él mismo lo declaró durante una entrevista publicada en Clarín, en 2000. Este caricaturista confesó entonces el miedo de perder la creatividad, comenzar a repetirse y utilizar un lenguaje completamente obsoleto. Por esto, se preocupaba por leer y escuchar las expresiones de los jóvenes.



Una de las formas que tenía el autor para inspirarse la relata Fernando Nieto: Fontanarrosa se reunía con un grupo de amigos intelectuales en un cafetín en la ciudad de Rosario. Allí, sostenía una tertulia llamada de manera burlesca La mesa de los galanes. “Yo, siendo tan feo, era el más apuesto de todos”, decía Fontanarrosa. En esas reuniones hablaban de literatura, de sus anhelos, prejuicios y valores. Esa conversación informal le servía de fuente para sus obras.


Aportes de su trabajo a la caricatura de hoy

Holguín considera que uno de los grandes legados que nos dejó este genio de la caricatura es que sus piezas son puntuales, con pocos elementos y muestran lo justo que se debe mostrar en una viñeta de humor. También señala como relevante el hecho de que sus textos conectaban diversidad de temas que iban más allá de lo político.

Nieto apoya esta idea al señalar que Fontanarrosa tenía un compromiso indeclinable con las ideas. Cree que sus textos son muy ricos y cuidadosos desde el punto de vista del contenido filosófico y político, como desde el punto de vista de la fineza en el uso del lenguaje.

Víctima de un paro cardiorrespiratorio, el ídolo de la sátira y la burla falleció el 19 de julio de 2007, a la edad de 62 años. De herencia, le dejó a sus seguidores la valentía de su crítica y el sarcasmo de su caricatura.


Boogie el aceitoso

Boogie el aceitoso es uno de los personajes más reconocidos de este autor. El mercenario nace en 1972 en la revista Hortensia como parodia del policía Harry “El Sucio”, interpretado por Clint Eastwood. Boogie es un hombre que asesina por placer y por dinero. La periodista Judith Gociol, en su artículo Boogie de frente y de perfil, describe al personaje como un yanqui corrupto al que le encantan las armas, disfruta disparando a transeúntes desde su ventana, y es un asesino consumado, listo para oprimir el gatillo.

Por medio de la caricatura de Boogie, Fontanarrosa critica a una sociedad hostil, en la que el armamentismo, la violencia, la droga, las mafias, la impunidad y la corrupción política y policial son el pan de cada día. Nieto destaca que a este personaje también se le puede asociar con los matones argentinos y represores durante la dictadura militar.

En esta historieta, Fontanarrosa le otorgar la voz narrativa a un asesino frío, calculador, irónico, mujeriego, racista y adicto al cigarrillo, empapado de la criminalidad que lo rodea y que le da sentido a su existencia.


Testimonio de sobreviviente a relación amorosa con Boogie

Mi nombre es Sonia y soy bailarina.

Lo que conozco del pasado de Boogie es que no tenía buenas relaciones con su padre, un tal Roberto Fontanarrosa. El pobre de Boggie lo despreciaba porque era sudamericano e hispanohablante.

Boogie es un hombre fuerte, grande, de mentón cuadrado, rubio y dentadura perfecta, siempre tiene un cigarrillo en la boca y su magnum 44 a la mano.

La primera vez que nos vimos yo estaba trabajando en el bar. Recuerdo que él me miró fijamente, luego se me acercó y me dijo: “Jelou, preciosa”.

Creo que su profesión tiene que ver con armas y asesinatos, él es tan valiente.

Boogie es un poco violento porque la sociedad lo ha corrompido, porque para tener dinero es necesario no tener corazón. Pero yo sé que él me pega porque me quiere y se preocupa por mi bienestar.

Boogie es en realidad un hombre muy noble y es tan bueno con los niños. Él tiene un hijo al que casi nunca ve, pero una vez le regaló una granada esterilizada para jugar, ¿no es eso adorable?


Visto en En Directo de Unisabana